Estación Callao
Estación Callao
Por Gus Ange.
Capitulo 1
La cama boba
Esos días en que Gustavo, jefe de departamento no se puede ausentar menos que ningún otro, días de cierre, de control de cargas, de atención al público de fecha de pago, de reunión con directores...uno de ellos también de nombre Gustavo, encima el otro jefe, estaba de licencia, todas esas circunstancias juntas sumado a la responsabilidad propia, que aunque no se note uno sabe que tiene. A riesgo de ser redundante pero sin querer omitir detalles el segundo jefe también responde al nombre Gustavo
(La importancia de llamarse Gustavo?) Lo llamaban Previo, Previo al abismo, nunca al paraíso, como corregir lo incorregible, cuando ya todo era inexorable, lo mal cargado así quedaba, así me sentía fatalmente mal, animadversion indisimulable, todo los vasos medios vacíos, justo ese día, tipicos malestares de tres días seguidos faltos de sueño.
La cama emboba y ejerce un magnetismo superior esas mañanas
La tentación del diablo de mandar todo al susodicho. Pero en un arrebato estoico consigo sentarme al borde de la cama, la batalla ya está ganada, pero la batalla no es la guerra. Cada movimiento cada paso me lleva cuatro veces más de lo habitual...decido salir sin desayunar...lo que ya es un mal augurio.. y en lugar de tomar un colectivo..un taxi hasta Medrano y allí subte para hacer más rápido y recuperar el tiempo perdido en ese controvertido despertar.
Cuando quería descender escaleras con cierto apuro porque advertía llegada de una formación, dos orientales con enormes bolsones me obstruian el paso, cuando conseguí eludirlos tropecé y rodé escalones abajo pero sin mayores perjuicios físicos más que algunos moretones y el pesar de ver cómo las puertas del vagón se cerraban en mis narices que empezaron a sangrar no tanto por la caída sino por un pico de presión. Por suerte por poco tiempo fui el centro de miradas...ya se re lamía Carl Jung ... que también era Gustav. A pocos segundos llegó el siguiente...me llamó la atención de ver todos pasajeros ubicados en sus asientos y ninguno de pie, una rubia leyendo Madame Bovary de Gustav Flaubert...un joven en traje se entusiasmaba con folletos de París en forma de Torre y detallaba la construcción de Gustav Eiffel...pero lo que más me sorprendió que quienes me acompañaban en la espera en el andén prefirieron no subir y dejarlo pasar.
Afortunadamente quedaba un asiento individual de los que uno se queda mirando el pasado y que a muchos les causa mareo, total ya venía mareado, pasó un guarda pensando que me pediría boleto pero solo me aconsejó abrocharme cinturón de seguridad !!
Hasta Pasteur en cada estación se repitió la escena de ver muy pocos que subían al subtren y la mayoría hasta con desdén se quedaba en el andén. Con la cabeza que me estallaba, el cadalso se me venía encima y el tipo pensaba en rima como Becquer ...el Gustavo que faltaba!!.
Me pareció que en dicha estación se demoró unos minutos más que en las anteriores. El guarda no me dejó acercarme a la puerta ya que la próxima Callao ya debía descender, con un gesto seco me señaló que me reubique en "mi lugar".
Toda esa serie de cosas no habituales se lo atribuía a un delirio pasajero por mi estado febril. Como suele pasar cuando uno se queda dormido ...cuando solo falta una estación es seguir de largo hasta la terminal...
Me desperté con la sensación de haber dormido 10 horas...y la velocidad que entresueños parecía supersónica a medida que recobraba una relativa lucidez, fue aminorando paulatinamente la marcha, desesperado cogoteaba de un lado a otro buscando el cartel, ya me imaginaba lo peor... que había llegado a Lacroze tras tres idas y vueltas... pero no... allí alcancé a leer el dichoso cartel Metro Callao!!!
Continuará....

pinta interesanteeee!
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